...
viernes
i
Ha pasado mucho desde la ultima vez que las hojas muertas crepitaron bajo el calor de sus pisadas.
Su pasatiempo favorito era matar el tiempo, quemarlo sin misericordia y siempre correr para no dejarse atrapar por la conciencia...
...a veces sentía que el viento era su único rival y entonces era como una rosa negra con espinos ponzoñosos.
-Al comienzo no la reconocí, después sentí vertigo.
La verdad es que la música sonaba demasiado fuerte y por eso fue más facil lanzar un río de preguntas y respuestas a medias.
Tantos sueños amores y miedos.
Creo que se rindió al miedo y le desilusionó el amor, quizás por eso ahora se pasa soñando que sueña.
sábado
hola nena, como estás? sé que no he escrito hace mucho, tambien se que no esperabas que lo haga. Aun así... hoy vuelvo a escribir. Y te escribo a tí porque no soporto hacerlo de otra manera, miento demasiado cuando no escribo para tí.
Si no escribí antes no fue por falta de tiempo sino de espacio. Frente a mi hay un par de parlantes gritando con furia y mas allá está una chica ignorándome por completo, hay también un gato bajo mi cama y una guitarra desafinada empolvandose sobre mis piernas.
A veces creo que la sangre deja de circular por mi cuerpo, pero es solo porque no la escucho.
Cambiando de tema, el otoño llega poco a poco y muy tímidamente.
Ayer fue dia festivo acá, fuimos de paseo con unos amigos a la ciudad de La Plata y recién entonces pude regocijarme con el crujir de las hojas muertas bajo mis pies. El día de ayer es un día que no voy a olvidar porque ví a una oruga verde como la de mi sueño y la hice caminar sobre mi mano.
Me pareció que Dios estuvo mandandome mensajes divinos todo el día pero no supe interpretarlos hasta que llegamos a un museo donde la exhicibición principal era de la guerra de Malvinas. Las señales solo indicaban una cosa: Dios quiere que me una al ejercito...
Ya llegando al depto de Once, al doblar la esquina, nos sorprendió ver que las putas y los travas también se dieron vacaciones...
Viernes santo
Larguémonos de esta ciudad
Llevá mate y facturas.
Dios, te jodes.
Si no escribí antes no fue por falta de tiempo sino de espacio. Frente a mi hay un par de parlantes gritando con furia y mas allá está una chica ignorándome por completo, hay también un gato bajo mi cama y una guitarra desafinada empolvandose sobre mis piernas.
A veces creo que la sangre deja de circular por mi cuerpo, pero es solo porque no la escucho.
Cambiando de tema, el otoño llega poco a poco y muy tímidamente.
Ayer fue dia festivo acá, fuimos de paseo con unos amigos a la ciudad de La Plata y recién entonces pude regocijarme con el crujir de las hojas muertas bajo mis pies. El día de ayer es un día que no voy a olvidar porque ví a una oruga verde como la de mi sueño y la hice caminar sobre mi mano.
Me pareció que Dios estuvo mandandome mensajes divinos todo el día pero no supe interpretarlos hasta que llegamos a un museo donde la exhicibición principal era de la guerra de Malvinas. Las señales solo indicaban una cosa: Dios quiere que me una al ejercito...
Ya llegando al depto de Once, al doblar la esquina, nos sorprendió ver que las putas y los travas también se dieron vacaciones...
Viernes santo
Larguémonos de esta ciudad
Llevá mate y facturas.
Dios, te jodes.
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